Puentetablas

Por Manuel J. Ruiz

Hablar del legado ibérico es hablar de la provincia de Jaén. Según el Inventario Arqueológico de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía, en esta tierra de olivos hay 545 sitios arqueológicos que constituyen el patrimonio inmueble del legado ibérico.
Hay 545 puntos de los que se tiene una referencia, una información, un conocimiento preciso de su relación con lo ibérico.



La riqueza arqueológica de la provincia jiennense es inversamente proporcional a su grado de divulgación y valoración por parte, no ya del gran público, sino siquiera de ese segmento de la población que se encuentra como potencial turista cultural. Hay un gran desconocimiento de los formidables hallazgos arqueológicos y un esfuerzo por mostrarlos y ponerlos en valor que todavía no ha dado sus frutos.

El territorio que ocupa la actual provincia de Jaén fue de capital importancia para el establecimiento y desarrollo de diversas etnias ibéricas, tanto por la riqueza agrícola que posibilitaban las fértiles campiñas del Alto Guadalquivir, como por la cantidad de yacimientos mineros en Sierra Morena, el hecho de constituir una ruta comercial entre Andalucía y el Levante, y por qué no, por la relevancia mágico-religiosa de algunos enclaves. Así, el que existan ciudades desaparecidas que mantuvieron sociedades importantes desde el III Milenio a.n.e., como es el caso de Cástulo, que el territorio se lo disputaran Oretanos, Túrdulos, Bastetanos y Mestetanos, o hechos históricos de capital importancia para el desarrollo de la Segunda Guerra Púnica, como la batalla de Baécula, son sólo ejemplos de la relevancia que tuvo la actual provincia de Jaén en el mundo antiguo de la península ibérica.

Tal cantidad de lugares interesantes e importantes pueden confundir o desorientar al aficionado o estudioso que pretende sumergirse en el mundo ibero. Por otro lado, es necesaria una ordenación del hecho arqueológico, por cuanto que muchos bienes inmuebles han sido despojados de sus piezas más relevantes y se dificulta la contemplación coherente de la riqueza arqueológica ibérica.

Por todo ello, la Universidad de Jaén inició un proyecto a principios de este siglo XXI, que con el nombre Viaje al Tiempo de los Iberos, propone (entre otros muchos objetivos) un itinerario muy interesante para que el viajero acceda a lo mejor y más significativo del mundo ibérico en Jaén.

Este itinerario consta de siete paradas. No están ordenadas por ningún criterio, salvo quizás la ubicación de las mismas, de Norte a Sur y de Este a Oeste.
El objeto de este artículo es dar a conocer el planteamiento que hacen un grupo de investigadores universitarios, lleno de buen criterio y sentido común, para que pueda conocerse lo mejor de la cultura ibérica en Jaén, de una forma ordenada y asequible.

1ª parada. Se inicia con doble posibilidad: visita al Santuario del Collado de Los Jardines, en Santa Elena, o visita al Santuario de los Altos del Sotillo (también llamado Cueva Lobera) en Castellar. En ambos casos se trata de lugares ubicados en plena Sierra Morena y vinculados a la religiosidad del pueblo ibero. Consisten en grutas que han sido punto de manifestación mágico-religiosa desde el Paleolítico. Los iberos las han considerado lugares donde residía la divinidad y los han transformado en santuarios rupestres con una cronología que oscila entre los siglos VI y III a.n.e., a los que llegaban en peregrinación y donde depositaban exvotos, como prueba de su contacto con la Diosa Madre. Estos exvotos eran estatuillas de formas variadas, en bronce, piedra o barro, y eran adquiridas en los poblados levantados en torno a los santuarios. Se han encontrado por miles y se hallan en diversos museos de la geografía nacional.

2ª parada. Ciudad ibero-romana de Cástulo y Museo Arqueológico de Linares. Los orígenes del asentamiento datan del tercer milenio a.n.e. Posteriormente, durante el Bronce Medio, Cástulo se convierte en un importante enclave vinculado a la explotación minera de los yacimientos de metales de la cercana Sierra Morena. Se considera un núcleo avanzado de la periferia de Tartessos. En período ibérico, Cástulo es considerado uno de los oppida más importantes de la Alta Andalucía, y capital de Oretania. Durante la Segunda Guerra Púnica, se hace aliada de Anibal, el cual toma como esposa a la princesa castulolense Himilce. Posteriormente, se pasa al bando romano, conservando su importancia como ciudad hispano-romana. De este modo, el enclave situado en una meseta junto al río Guadalimar, cerca de la actual Linares, ha ido manteniendo poblaciones durante el Bajo Imperio romano, la época visigótica, la musulmana y la posterior reconquista cristiana, hasta que en el siglo XV, abandonada ya, es demolida para evitar ser refugio de salteadores.
El Museo Arqueológico de Linares, situado en un antiguo palacio del siglo XVII, está dedicado casi monográficamente a Cástulo y cuenta con seis salas de exposición, con excelentes colecciones de todas las épocas del enclave castulolense.

3ª parada. Cámara de Toya (Peal de Becerro). Se trata de un monumento funerario de primer orden, consistente en una construcción de tres naves estrechas, estando las dos laterales divididas en dos espacios. Este mausoleo excepcional, se encuentra en perfecto estado de conservación. Se encontró con un importante ajuar, así como diferentes urnas funerarias, que indican que se trataba de una cámara destinada a un importante príncipe local, así como a familiares y personas de su ámbito. Es muy interesante como ejemplo magnífico de las características de la arquitectura ibérica.

4ª parada. Santuario heroico de El Pajarillo (Huelma). A diferencia de los santuarios presentados en la primera parada, este de El Pajarillo, en pleno corazón de Sierra Mágina, es un centro dedicado a mostrar la grandeza de la clase dirigente, así como su vinculación con la divinidad. El motivo de este santuario gira en torno a la idea del héroe, al más puro estilo mediterráneo, que supera dificultades y realiza gestas encomiables. Los príncipes se muestran como héroes que vencen enemigos espantosos. En el caso de El Pajarillo, se han encontrado los componentes de un escenario sagrado donde se representa una zoomaquia, destinado al reconocimiento y peregrinación. En un promontorio elevado sobre una superficie de agua, se encuentra la figura de un héroe, armado con una falcata y dispuesto a dar muerte a un tremendo lobo, pudiendo simbolizar varias circunstancias, fundamentalmente el carácter civilizador del héroe-príncipe y también, por qué no, algún aspecto relacionado con la función psicopómpica del lobo en la cultura ibera (de lo que hay varios referentes en las piezas del Museo de Jaén). El escenario lo completan figuras de otros animales y de grifos y leones, en relación al poder solar y sobrenatural que acompañan al héroe. Todas las esculturas presentan una factura de realismo impresionante, y se encuentran en el Museo Provincial de Jaén.

5ª parada. El oppidum de Puente Tablas (Jaén). Es una ciudad fortificada ibérica, u oppidum, que se encuentra sobre una pequeña meseta de unas 6 Has, con una cronología entre los siglos VIII y III a.n.e. Como ocurre con todos los enclaves urbanos y fortificados de los iberos, se halla junto a un río, el Guadalbullón, y en él puede apreciarse lo recio de sus murallas, el trazado ortogonal de sus calles, la configuración de las casas de los príncipes y aristócratas y las de sus clientes, así como la distribución del espacio urbano según las diferentes necesidades.

6ª parada. Museo Provincial de Jaén. En él se encuentran las principales colecciones de piezas de todo tipo de la cultura ibérica, así como una reproducción en tamaño real de la Cámara de Toya. Es imprescindible su visita si se quiere tener un conocimiento completo de la realidad del hecho ibérico.

7ª parada. Necrópolis de Cerrillo Blanco (Porcuna). En este caso se trata de una necrópolis diferente al estilo definido por la Cámara de Toya, y muy extendida entre los iberos, pues son entierros por inhumación (en lugar de incineración). Lo extraordinario de esta necrópolis es que en ella se encontraban esculturas destinadas a mostrar la grandeza y relevancia de las personas enterradas, en un número abrumador. En el yacimiento arqueológico se encontraron cientos de fragmentos de entre 40 y 60 figuras que representaban escenas de guerra, de caza, de la vida religiosa, e incluso una, símbolo del poder generador de riqueza y vida, en que se presenta una masturbación, u otra en que se aprecia una lucha cuerpo a cuerpo con el mítico grifo, como vestigio de un ritual de iniciación. Todas las figuras, por alguna causa que no se sabe bien (hecho bélico o revuelta social) fueron destruidas y posteriormente enterradas. Las esculturas de soldados y cazadores muestran siempre rasgos femeninos y todas, incluyendo los caballos y otros animales de compañía muestran un cuidado estudio del movimiento y un realismo en los detalles, sorprendente.

El proyecto de la Universidad de Jaén ha acabado encontrando apoyo en la Administración y en la actualidad el Viaje al Tiempo de los Iberos es un producto turístico, impulsado por la Diputación con la colaboración de la Universidad de Jaén, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y el Centro Andaluz de Arqueología Ibérica.
No todas estas paradas se encuentran accesibles al viajero en el momento de escribir este artículo. Los problemas que llevan aparejadas las decisiones políticas hacen que no todo vaya a la velocidad deseada. No obstante, todas estas paradas corresponden a lugares arqueológicos que han proporcionado un material fundamental para el conocimiento de los iberos, y puede accederse a él en los diferentes museos mientras se hace realidad el Museo Internacional de Cultura Ibérica que está previsto para Jaén, y que recogería los ingentes fondos del Museo Provincial y otros centros.

De todos los lugares reseñados, pueden y deben visitarse el Santuario Rupestre del Collado de Los Jardines en Despeñaperros (Santa Elena), Cástulo y su museo de Linares, la Cámara de Toya, el oppidum de Puente Tablas en Jaén (mediante visita organizada) y el Museo Provincial de Jaén. El resto (El Pajarillo y Cerrillo Blanco) se encuentran en fase de construcción de un Centro de Interpretación, y los formidables conjuntos escultóricos se pueden admirar en el Museo Provincial de Jaén.

CÓMO ACCEDER:
- Al Collado de Los Jardines.
Desde la A-IV, a la altura de Despeñaperros, se toma una desviación a Aldeaquemada y a unos cinco kilómetros se llega al Centro de Interpretación y aparcamiento.
- A Cástulo.
A 7 km de la ciudad de Linares, por la carretera que conduce a la población de Torreblascopedro hay un carril con una señal indicadora.
- Al Museo Arqueológico de Linares. Monográfico de Cástulo.
En la ciudad de Linares, en la calle General Echagüe, 2. Tfno 953 69 24 63
- Al oppidum de Puente Tablas.
Por la carretera que lleva desde Jaén a Torrequebradilla, pasado el puente sobre el Río Guadalbullón. El recinto del sitio arqueológico está cerrado permanentemente. Se puede acceder a él mediante visitas guiadas concertadas.
- Al Museo Provincial de Jaén.
En la ciudad de Jaén, en el Paseo de la Estación nº 27. Tfno 953 27 45 07
- A la necrópolis de Cerrillo Blanco.
Desde la N-324 (Jaén-Córdoba) a la altura de la población de Porcuna, se toma un desvío hacia Arjonilla. A 3 Km, a la izquierda, se deja el coche y se toma una vereda que llega a la cota más alta de esos parajes, que es precisamente el yacimiento arqueológico.
- Al Santuario de El Pajarillo.
Cerca de la localidad de Huelma, junto al cruce entre la carretera N-324 con la comarcal que conduce a Solera y Cabra de Santo Cristo.
- A la Cámara de Toya.
A unos 6 Km de Peal de Becerro. La carretera se toma en la plaza anterior al Ayuntamiento (Tfno 953 73 00 12) donde se informa de las condiciones de la visita.

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